jueves, octubre 12, 2006

¿Quién es de Derecha?


Desde hace un tiempo que algunos columnistas han cuestionado en distintos medios si la “derecha chilena” tiene claro lo que piensa o lo que los une, más allá del ser oposición. Evidentemente hay algunos conceptos que enmarcan las creencias de quien piensa, actúa y vive como de derecha, aún cuando por desinterés, apatía o desencanto, nunca se haya sentido parte de ella.
Veamos:
Quien piensa que existe un orden moral objetivo y permanente, que aún cuando cambien las circunstancias hay cosas que son buenas o malas en sí mismas y por mucho que, hipotéticamente, el 99% de la gente pueda pensar que matar es bueno, no lo convierte en tal, esa persona es de derecha.
Quien piensa que existe un derecho natural anterior al hombre y que éste, legítimamente, no sólo no está obligado a obedecer leyes, sino que además tiene el deber de oponerse a las que podrían ir en contra de los principios de la ley natural, esa persona es de derecha.
Quien piensa que la persona es anterior al Estado, a la familia y a toda organización intermedia y que ella debe primar en la toma de decisiones, esa persona es de derecha. Si cree que las decisiones y políticas públicas deben implementarse en consideración a esta primacía, que la familia es la base de la sociedad y que se ve fortalecida por la protección del matrimonio, esa persona es de derecha.
Quien cree que la dignidad del hombre está dada por su trascendencia y no por circunstancias anexas, como la calidad de vida (lo que hace que el aborto, la eutanasia o eugenesia sean prácticas deplorables), esa persona es de derecha.
Quien cree en el respeto a los derechos y a las libertades, considerando el derecho a la vida un supra derecho, puesto que sin él no se tiene ningún otro, esa persona es de derecha. Si cree que la libertad está ordenada al fin trascendental del hombre y que su límite es la libertad de toda otra persona, esa persona es de derecha.
Quien cree en la persona humana y en sus capacidades, por lo que el Estado sólo debe realizar funciones de orden público nacional e internacional, de orden administrativo y de administración de justicia e intervenir en casos en que los privados no puedan o quieran proveer de un bien o servicio necesario, esa persona es de derecha. Quien por lo mismo, cree que la burocracia es mala, que genera malas prácticas y corrupción, que hay que disminuir el tamaño del Estado en vez de seguir agrandándolo, esa persona es de derecha.
Quien cree en la economía social de mercado, cuya base es el derecho de propiedad y la libre iniciativa de particulares, esa persona es de derecha.
“La derecha” es mucho más que quienes dicen representarla ante la opinión pública. La derecha no es sólo oposición a la Concertación, ni mucho menos la continuación o herencia del gobierno militar. Los de derecha estamos unidos por conceptos fundamentales, trascendentes, que hacen pensar que un futuro gobierno de la derecha chilena, no sólo sería mejor a los actuales, sino que muy distinto en virtud de los conceptos descritos.
Por otra parte, quizás hasta sería un gobierno más representativo, ya que es muy probable que los conceptos que enmarcan el actuar y pensamiento de “la derecha” representen a una gran mayoría de los chilenos.
Quizás al terminar de leer esta columna, sintiéndose o no representado por quienes tradicionalmente han sido los voceros de la derecha en Chile, algunas personas se den cuenta que, quiéranlo o no, sus valores y creencias lo hacen parte de la derecha.

14 comentarios:

Koke dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, SOY DE DERECHA. Ahora, tenemos que esconder lo que somos para ganar el poder? Al parecer la respuesta es sí.

Marta Salazar dijo...

Uy, qué tema más difícil. Aquí en Alemania... no habría nadie de derecha...

... salvo tal vez, los Verdes alemanes que son -no exagero- los que en realidad, responderían más veces que sí, si hiciéramos un cuestionario con las ideas de Carol en forma de pregunta. Al menos un sector de los verdes. No todos. No los viejos.

Eso me hace corroborar lo que he pensado desde hace tiempo: que las categoría de izquierda y de derecha no nos sirven mucho para entender la realidad. Sobre todo, si comparamos países.

Eso no quita nada al mérito de este artículo de Carol, que tiene plena validez para Chile. Y es, sin duda, un gran aporte a la discusión pública. (Salió también en el diario).

Hace mucho tiempo, conversaba con un amigo norteamericano que hacía un doctorado en GB y estaba de paso, investigando en Alemania y él me decía que la Unión, esto es, la CDU/CSU (que aquí son los grupos políticos "conservadores" y, por tanto que generalmente se llamarían "de derecha"), por sus ideas, estarían tan a la izquierda que quedarían fuera del espectro de los dos grandes partidos gringos (rep y dem.).

Por otra parte, creo que hay mucha gente "de izquierda", también en cl, que estaría de acuerdo con bastantes de las ideas que Carol identifica como de derecha...

Interesante sería saber qué ocurre en otros países...

Gracias por tu artículo Carol!

Carlos Salas Lind dijo...

Interesante que nombres lo último Marta. Como te escribí hace poco yo me identifico con temas y en algunos puedo ser de derecha y en otros de izquierda y unos pocos muy de izquierda. Por ejemplo, la guerra en Irak. cualquiera que escuche mis argumentos pensaría que soy comunista, pero cambiamos el tema a lo económico y definitivamente no soy de izquierda. No porque no tenga "sensibilidad social" como acusan majaderamente muchos socialistas en Chile, sino porque soy realista y me gusta construir a partir de lo que está probado como viable. En cuanto a lo que menciona koke (esconder lo que se es para alcanzar el poder), ese problema también lo enfrenta la "izquierda de la concertación", pero para mantenerse en el poder.
Si uno observa el manejo de la economía por parte de la concertación hay un reconocimiento muy grande al fracaso del modelo socialista. No necesitan decirlo todo el tiempo y se pueden esmerar todo lo que quieran para darle un toque socialistoide, pero la Concertación hace un gran manejo del modelo capitalista, lo hacen muy bien y encuentro razonable que así sea porque lo otro era una irresponsabilidad social.
Ahora mejor no hablar del estilo de vida de quienes profesan ser de la izquierda concertacionista.

Yo no creo que la derecha necesite esconder lo que es, simplemente tener más pragmatismo. Uno puede ser una oposición idealista y consecuente toda la vida si quiere, pero si desea dejar ese rol (oposición eterna) debe ser lo suficientemente pragmático para darse cuenta que la fuerza de los ideales no pueden tener la misma intensidad en un grupo tan grande de personas como lo es el universo electoral.
En el terreno netamente electoral, a la derecha le ha faltado habilidad en la utilización del lenguaje politico, en el manejo de la comunicación política. En ese ámbito la Concertación ha hecho un trabajo "de joyería" (convencer a la mitad de sus seguidores que pueden tener la conciencia tranquila porque siguen siendo de izquierda).

No tengo el gusto de conocerte Carol, pero me parece muy interesante tu artículo. También encuentro excelente que la gente de un paso al frente, no tema ser tachada de conservadora, y no se haga cargo de grandes cargas del pasado.

Saludos
Carlos

Javier Bazán dijo...

Yo también estoy de acuerdo contigo. Además la Derecha no debe caer en la trampa de la superioridad moral de la izquierda.
¿Dónde queda la DC?

LaCaSaEnElAiRe dijo...

Me encuentro más cercano a la definición de Marta. Pues si seguimos el raciocinio de Carol, a quién no tengo el gusto de conocer pero he leído en La Segunda ( es la misma Carol?), la DERECHA ya no sería un sector ( en oposición a la "izquierda"), más bien una suerte de metafísica de las ideas, una "mentalidad" diría un Francés, tan amplia que prácticamente no deja a nadie afuera, pues, por ejemplo, todo dependerá de lo que definimos por "Estado", para suponer que le es pertinente y que no, o acaso no hay burocratas en una Empresa privada?, Otro sí: el concepto de "trascendencia", etc. Creo que el artículo peca de inventarse un enemigo acorde al argumento y poner énfasis en criterios económicos para llegar a conclusiones desmedidas en relación al nucleo de la disquisición original. En todo caso, el provocar lo cumple muy bien. Saludos Carol.

LaCaSaEnElAiRe dijo...

Aquello de transformar las preguntes en un cuestionario y aplicarsela a los "Verdes" fue una muy buena idea de Marta, y viene a servir de colofón de aquello que intente sostener.

Marta Salazar dijo...

debiéramos confeccionar un cuestionario, como esos de la Fundación Mises en que tú respondes y ves si eres socialista, austriaco (Mises), liberal de Hayek o liberal de Friedman y no sé qué más.

Un abrazo a todos los participantes en el foro y a la Carol que se tomó en trabajo de escribir un art. que nos hizo pensar un poco!

LoboGris de Lothlórien dijo...

Yo no estoy de acuerdo con el post. Yo soy liberal. Y según ese post yo sería de derecha. Sin embargo eso me pondría en la misma bolsa de quienes sostienen otras ideas que en este post también son incluidos como parte de la ideología de derecha, y que sin embargo no comparto en lo absoluto. Es más, hasta se contradicen con la filosofía liberal.

Además tradicionalmente la derecha se ha identificado con la oligarquía (sector empresarial que utiliza el estado para beneficiarse)

Para mí de un lado están los liberales (básicamente antiestatistas) y del otro la izquierda y la derecha (estatistas).

salu2

Marta Salazar dijo...

Querido Lobo, y cuáles serían los puntos, del catálogo de Carol en que estarías de acuerdo y cuáles no?

Un abrazo!

LaCaSaEnElAiRe dijo...

Hola,

Creo que el post de Lobo va en la línea de lo que intente "demostrar". Es muy amplia la manera de utilizar los conceptos de parte de la artículista.
Un abrazo.

Kike dijo...

Muy interesante realmente. Ahora bien, opino que muchas de las cosas que nuestra amiga Carol menciona son trascendentes a la derecha o a la izquierda. Personalmente no me gusta ser calificado con una etiqueta política por creer en absolutos y trascendentes. Creo que eso va más allá.

Pero descendamos (en todo el sentido de la palabra, me disculparán) al plano político. ¿Cómo es la cosa en el Perú? Hmmm... lamentablemente este comentarista (yo) es el ser más apolítico que existe, así que no sabría decirlo... Tiene que ver mucho con el desprestigio, en general, de los partidos políticos llamados "tradicionales" por aquí. Aquí hubo (sobre todo a finales de los cincuenta) una explosión multipartidista que devino en una atomización salvaje. Más aun a finales de los ochenta, cuando había una crisis política y económica tan fuerte, y tan alto nivel de corrupción en la administración pública (lo que no haría sino incrementarse en los años siguiente), que muchos veían el gobierno como una fuente de ingresos personal. Muchos "crearon" pequeños partiditos políticos sin doctrina ni ideología, simplemente para ganar el poder y el sueldo que venía con este. Cuando todos se dieron cuenta de qué pasaba se lanzó la arenga: "Los partidos políticos son corruptos". Entonces empezó la fiebre de los "independientes"... agrupados en partidos políticos, obviamente.

La fiebre pasó, pues luego los independientes demostraron ser tan corruptos como los de los partidos políticos "tradicionales". ¿El resultado?: la misma atomización, pero más variopinta. Pero sin que alguien crea en ella, claro. Es decir, nadie cree en ningún partido, sea tradicional, independiente o moralizador. (Tal vez por eso pegó fuerte el discurso de Humala, un discurso fuerte, de ribetes nacionalistas etnocéntricos; un discurso duro e intolerante: era la veta que no había sido explorada).

Ahora bien, aun existiendo una atomización tal, si hubiera que ponerle etiquetas a lo que hay, podríamos decir que tenemos una izquierda tradicional muy debilitada, una neoizquierda nacionalista y de tintes medio fascistoides (humalismo) y una derecha un tanto rara, derecha que quiere ponerse un poco al centro. El centro es tan versátil que aquí le llaman ora "centroizquierda", ora "centroderecha". Pero la misma vaina, creo.

En fin, es lo que hay. La izquierda tiene una nueva forma; la derecha está algo desvinculada de la preocupación principal del pueblo (pan y trabajo, que no hay) y ha caído en falta de confianza (por eso no ganó las elecciones).

Al final quien nos gobierna es un camaleón muy hábil que ha sabido leer el tablero y sacar partido del asunto de la mejor manera posible: es griego con los griegos, es romano con los romanos: cargó las andas del Señor de los Milagros (Iglesia católica), pero se reunió con los evangélicos para celebrar las fiestas patrias... quiere aprobar un tratado de libre comercio con Mr. Bush, pero atiende las demandas sociales de quienes le vienen a reclamar. Todo un tipo.

Marta Salazar dijo...

Qué interesante lo que nos cuentas Kike!

No te gustaría escribir un artículo sobre este tema para Planisferio?

Así podríamos tener una idea más clara de lo que ocurre en el Perú.

Un abrazo!

Espero los sí y los no de nuestro querido Lobo.

Kike dijo...
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Kike dijo...

Hola, Marta:

¡Gracias por la invitación! Pero no podría: ignorante que es uno de estas cosas... ¡si vieras cómo sufrí para poner el comentario que le dejé a Carol, ja, ja, ja!

Mándame un mail por privado, que no tengo tu dirección, y hablamos con más calma.

Saludos.