Se trata de un artículo de opinión escrito por la canciller Merkel para El País, uno de los principales diarios españoles, y a cuya versión electrónica se llega desde aquí.
Como la mayoría sabrá, en el sistema de gobierno rotativo de la Unión Europea, en el presente semestre dicha función la desempeña Alemania, a lo que parece en cooperación con Portugal y Eslovenia. En el artículo en concreto (creo que es la primera vez que una presidencia de turno se dirige a España a través de un medio de comunicación al comienzo de su ciclo, algo de agradecer, y muy en la línea de saber y querer hacerse entender por la gente de Merkel), ésta nos
desgrana las líneas generales de este período que encara con ilusión, centrándose sobre todo en la ampliación de la U.E. (creo que coincido con ella totalmente en las cosas que afirma), y señalando cuando procede el papel de España (recepción irregular de emigrantes, percepción cuantiosa de ayudas europeas, crecimiento económico por encima de la media europea -pero a qué costes, ¡oiga!-, etc.), y en la energía, pero me gustaría hacer las siguientes críticas.
- En un momento dado nos dice que "En la cumbre de primavera tenemos previsto aprobar un ambicioso plan de acción sobre una política energética para Europa, que entre otras cosas también incluye la culminación de los mercados interiores de la electricidad y del gas.", algo sin duda mucho más fácil ahora que su estado va a participar de una empresa totalmente liberalizada de otro país, como es Endesa, a través de E.On. Teniendo en cuenta el férreo control del gobierno ruso sobre Gazprom, y que E.On participa también de esta última, lo que tendremos será un amplio mercado ampliamente también dominado por dos empresas, sobre todo dados los movimientos de Gazprom en países exportadores de gas como Argelia. Europa controlada por dos países, a través de / con / por medio de, dos empresas.
- Un poco antes, Merkel se atreve a tocar uno de los temas más sensibles en la actualidad política europea del momento, la lucha contra el cambio climático: "Por cuanto la energía eólica, la energía solar y los biocombustibles son buenos para el clima y constituyen asimismo un sector de crecimiento en el cual Europa tiene especial éxito. En lo que respecta a la eficiencia energética, la investigación energética y las energías renovables, Europa puede ir en cabeza." Algo normal viniendo de la dirigente del principal país exportador de infraestructuras para dichas fuente renovables de energía, de las que es también un abanderado claro. Lo que no obsta para que Merkel se oponga en redondo a que Bruselas fije un tope a las emisiones permitidas a los nuevos vehículos que el sector del automóvil comercialice de ahora en adelante en Europa. Se puede invertir en cualquier sector de las energías renovables como las que impulsa Alemania, pero el sector del automóvil, tan típico alemán, es intocable. Claro que el lobby que sustenta dicho sector es implacable también: ¿cuándo se ha visto que más inversiones para innovar un producto conlleven la pérdida de puestos de trabajo como no sea porque la producción se lleva a otro lugar?
