
Ha sido una completa sorpresa. Cierto que había pasado recientemente cinco días en el hospital por culpa de un brote de malaria, y que estaba en su casa reponiéndose de una neumonía; pero estaba siendo bien atendido y los que le acompañaban esperaban que se recuperara pronto y sin novedad.
Jide se llamaba en realidad Jesús Muñoz-Chápuli; pero utilizaba seudónimo para poder escribir con más libertad sus crónicas en medios extranjeros, como la agencia de noticias Aceprensa, la revista mensual Palabra y esta bitácora, pues la violencia política hace aconsejable andarse con tiento en ese país.
Y Jide era sobre todo, además de corresponsal, sacerdote católico, incardinado en la Prelatura del Opus Dei, con más de cuarenta años de infatigable trabajo en Nigeria a sus espaldas. Father James estuvo en Granada, -su ciudad natal, porque su tierra era ya Nigeria-, antes del verano, cuando pude estar con él por última vez –Granada es mi ciudad de acogida-, y doy fe de que no paró quieto ni un momento, siempre buscando recursos y ayudas para su querida patria africana. En un par de semanas contabilicé más de cincuenta gestiones, con personas, instituciones públicas y privadas, empresas..., presentando proyectos, memorias, solicitudes..., hablando, rogando, convenciendo..., y aguantando más de un portazo en las narices. Hoy, precisamente, ha llegado la noticia de que una entidad financiera ha decidido aportar una cantidad sustanciosa de euros para un centro de capacitación de jóvenes en una zona de nueva desecación cerca de Lagos, como antes otras, movidas por la infatigable actividad de Jide, han contribuido a levantar diversos proyectos, como el de un pequeño hospital-dispensario en Enugu.
Los que le conocimos y quisimos procuramos esos días de junio pasado hacerle descansar, reponer su desvencijado ropero, alimentarlo –estaba en los huesos- y revisarlo bien por dentro; creíamos haberlo devuelto a Nigeria como nuevo; pero Dios sabe más: aunque nos duela su repentina muerte, aunque ahora nos falte su incansable trabajo a favor de ese inmenso y poblado país, la verdad es que había merecido de sobra un descanso de verdad, como sólo Él puede dar.

Requiescat in pace
6 comentarios:
Que noticia tan sorpresiva. Que tristeza no poder leer más sus excelentes artículos aunque seguramente él está bien.
Aunque sólo lo conocí a través de sus escritos lo recordaré con cariño.
Lo mismo yo. Qué pena no saber más de Nigeria por su pluma, ni haberlo conocido. Descanse en paz.
LAMENTABLE LA PERDIDA DE Jide Martins. EL PLANISFERIO ES UNA FAMILIA MULTICULTURAL, DONDE SE TIENE LA TOTAL LIBERTAD DE EXPRESION, QUIZAS PODRIAMOS MEJORAR EL ACERCAMIENTO ENTRE NUESTROS REDACTORES, AUNQUE ESTEMOS SEPARADOS POR LA DISTANCIA.
QUE DESCANZE EN PAZ.
Debo pedir disculpas por haber colado a Jide tan discretamente; por justificarme, intenté ponérselo fácil para que me dijera que sí; por otro lado, como dice Marta, nuestros respectivos blogs nos dan bastante a conocer, pero Jide no tenía blog; por último, se nos conoce por lo que escribimos (¿verdad M@k?).
Me he propuesto encontrar otro corresponsal en África: a ver.
Conoci a Don Jesus en el año 1966/67 en Pamplona.Con el recuerdo una pequeña excursion desde el refugio de Belabarce a Isaba en el dia del Pilar del año1966. Habiamos quedado aislados por la nieve y el y yo fuimos a buscar pan para los compañeros.
Hacia años que buscaba saber de el .Hoy reintentandolo de nuevo he leido la triste noticia de su fallecimiento en Nigeria . Me ha producido un sentimiento contradictori una gran tristeza y una satisfacción , de poder ver sus videos y su fotografias y reconocer su figura.Seguro que esta en el cielo.Era una persona entrañable y con un sentido del deber ,la amistad y la religiosidad único.Fué para mi un sacerdote ejemplar.Recuerdo con cariño sus charlas en Pamplona.Su recuerdo me acompañará mientras viva.Descanse en paz.
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