"Ningún observador prevé una crisis significativa"
Eduardo Fidanza, La Nación del 22 de enero, página 27.-
Un lugar común entre los analistas polítcos y económicos, es que durante 2012 las tensiones acumuladas, sumadas a una disminución del "viento de cola", harán necesario un ajuste al ¿modelo? económico k, sin que ello implique tensiones para la sociedad.
Yo no estoy tan seguro que así sea...
En primer lugar, porque para transitar con éxito, el nuevo escenario proclamado por la presidenta, de "sintonia fina", eufemismo para referirse al ajuste sin nombrarlo, se requieren elencos de funcionarios públicos, tanto para la economía real como para la financiera, dotados de una capacidad técnica, que no se advierte entre los actuales, como pudo verse en el pasado con las restricciones de la política ganadera, que implicaron una caída sustancial de los rodeos y un aumento del precio de la carne, y más recientemente, con las idas y vueltas relacionadas con la quita de subsidos a los servicios públicos y con la implantación de un virtual régimen de control de cambios.
A esto se suma la tendencia del kirchnersimo a "fugar hacia adelante" y su "modo" de gobernar, que evidencia poco apego a las normas republicanas y al derecho de propiedad, como se pudo ver con la intervención del Indec para difundir así estadísticas de inflación burdas, que dan cuenta de un crecimiento de los precios notoriamente inferior al relevado incluso por organismos oficiales de provincias, la nacionalización de los fondos privados de pensión, para poder así financiar con ellos discrecionalmente al sector público, pese a que menos de un año antes había consultado a los aportantes acerca de si querían pasar a sistema estatal, recibiendo una abrumadora respuesta en contrario y el decreto de necesidad y urgencia por el que se apropió de las reservas del Banco Central, por ejemplo, lo que curiosamente lo emparenta con el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, el inventor de la nacionalización de la deuda pública privada en 1982 y los inconstitucionales "superpoderes" en 2001.
Con estos antecedentes, si la situación se deteriora, es más probable un "aterrizaje forzoso" de le economía, como siempre, "a la argentina"
Mayores restricicones se pondrán en práctica, las que podrían llegar a la nacionalización del crédito y del comercio exterior, dos medidas clásicas del primer y segundo peronismo, tomadas al hacerse cargo del gobierno, y que fracasaron rotundamente, como lo atestigua el "fin de fiesta" en 1951 y el "Rodrigazo" de 1975, y en condiciones extremas hasta al canje de los depósitos locales en moneda extranjera por algún bono a largo plazo, como el Plan Bonex de 1989, cuya cara visible fue el ministro de Economía menemista Antonio Erman González, pero su ideológo fue el entonces canciller Domingo Cavallo.
En suma, solo queda "esperar y ver" lo que ocurra en los próximos y cruciales tres meses.
Como decía José Ortega y Gasset "Los problemas que no se resuelven, terminan rebelándose"
Los que se resuelven mal, también.
Solo el tiempo dirá si tienen razón la mayoría de los analistas o yo...
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