lunes, diciembre 11, 2006

El final de Pinochet: “El mensaje de Mandela”


La reacciones de Mandela y del gobierno Sudafricano, ante las noticias sobre el reciente fallecimiento de Pieter Botha, uno de los artífices del vergonzoso régimen de segregación racial “Apartheid”, y responsable del encarcelamiento y vejamen que Mandela y su pueblo sufrieron por décadas, impactan por su generosidad y entereza.
Pieter Willem Botha, apodado “el gran cocodrilo” por su temperamento inflexible y explosivo, encabezó personalmente el régimen racista de Sudáfrica en los años 1978-1989, periodo marcado por una represión brutal a los intentos de la población negra por lograr el mínimo respeto de sus derechos políticos y dignidad humana.
Sin embargo la gran lista de muertes, encarcelamientos, desaparecimientos y torturas, no fue impedimento para que Nelson Mandela, el primer presidente negro de Sudáfrica post Apartheid, rindiera tributos a la figura de Pieter Willem Botha y expresara su pesar a sus familiares y seguidores.
Mandela dejó en claro que Pierre de Botha representó un periodo triste para Sudáfrica, pero eligió rescatar la historia en su conjunto, y destacar el rol que el líder del régimen de segregación racial cumplió en el proceso de transición democrática que ha hecho posible una Sudáfrica estable, respetada y con una base económica envidiable en el contexto Africano.
Junto al gesto de Mandela, el gobierno de mayoría negra, encabezado por el actual Presidente Mbeki (cuyo hijo, las investigaciones indican, fue asesinado por agentes del propio gobierno de Pieter Botha), decidió asistir a los funerales del fallecido líder blanco segregacionista.
Además del propio presidente sudafricano, esta ceremonia estuvo presidida por el actual Director General de la Presidencia, a quien el régimen de Pieter de Botha incluso intentó envenenar.
Mandela y el gobierno sudafricano entienden perfectamente que sus posturas no pueden ser compartidas por todos sus seguidores, pero optaron por elevarse para consolidar un legado de unidad a las generaciones que seguirán construyendo la nueva Sudáfrica.
Frente a las noticias sobre el estado de salud de Pinochet, los acontecimientos de Sudáfrica no dejan de remover mi propia conciencia.
Como chileno admito llevar una carga emocional, a la hora de evaluar los acontecimientos políticos, económicos y sociales que marcaron nuestra historia a partir de la década de los 70’ y que aún dominan nuestra forma de relacionarnos y evaluarnos como personas.
En tal sentido es necesario recordar que al asumir don Patricio Aywin el cargo de presidente el año 1990, uno de sus primeros y grandes anuncios fue la creación de la Comisión de Verdad y Reconciliación.
Con el establecimiento de un grupo de trabajo liderado por el destacado (ya fallecido) jurista Raúl Rettig, Aylwin buscó iniciar un proceso de reconstrucción moral, después de un periodo marcado por la negación o violación sistemática de los derechos humanos fundamentales.
Emulando la experiencia chilena, el gobierno de Mandela buscó igualmente promover un proceso de reconciliación en Sudáfrica a partir de 1995, estableciendo la Comisión Sudafricana de Reconciliación.
Esta última propuesta, a pesar de estar dotada de mayores facultades que la chilena, buscaba igualmente dejar atrás el legado de violencia, dolor y resentimiento que marcaba el término del régimen de segregación racial.
Cabe recordar que frente a la iniciativa de Mandela, el retirado líder del Apartheid, Pieter Willem Botha, no sólo reaccionó condenando su establecimiento, sino incluso desafió la autoridad de Mandela, al negarse a comparecer ante la comisión.

Sin embargo, la muerte de Pieter Botha ha dejado en evidencia que Mandela y los líderes de mayoría negra en Sudáfrica, han decidido dar vuelta la página y mirar de frente al futuro.
¿Llegaron Mandela y los líderes de la nueva Sudáfrica a las conclusiones equivocadas después de aplicar nuestra propia receta para conocer la verdad y lograr la reconciliación?
Indudablemente la experiencia sudafricana en esta materia, es muy poco probable en el actual contexto chileno.
El debate de hoy nos señala que es muy difícil atreverse a remover el temas de las violaciones de los derechos humanos del pasado del contexto político actual, sin terminar siendo objeto de fuertes cuestionamientos y especulaciones tanto en el plano ideológico como humano.
Sin embargo es mi convencimiento que tarde o temprano, Chile deberá concentrar todas sus fuerzas para enfrentar los grandes desafíos que hoy amenazan con desestabilizar o retrasar nuestro desarrollo económico y social.
Y para que ésto suceda, el legítimo dolor de unos, no podrá seguir siendo el único factor que nos motive al momento de evaluar la capacidad de las personas; que de forma honesta deseen contribuir al proceso de rectificación de los males que afectan a la política chilena; con el fin de aportar de forma real al proceso permanente de mejoramiento de la calidad de vida de la gente.
En este sentido es muy ilustrativo volver al ejemplo sudafricano y citar el mensaje central del sermón que se predicó durante las exequias de Botha.
"!Enterremos el pasado, o el pasado terminará por enterrarnos a nosotros!”
Para Sudáfrica, de la mano de Mandela, esta advertencia ya no es necesaria.

Carlos Salas Lind
Cientista Político
carlos@comxnet.dk

5 comentarios:

Marta Salazar dijo...

gracias Carlos!!! como le dije a Gulle en mi blog (en el foro referido a este mismo artículo): hay que apuntar por la reconciliación! Un abrazo!

Javier Bazán dijo...

Carlos:
La Presidenta no quiere abandonar el pasado.

Anónimo dijo...

La frase de Mandela es profética; pienso que es así; los pueblos podemos elegir vivir libres encarando el futuro, o lastrados por las rencillas y los odios del pasado, como las vendettas sicilianas. Espero que Chile -como España, que ahora vuelve la mirada atrás-, elija la libertad y la madurez que da la experiencia.

Carlos G.P. dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Marta Salazar dijo...

lo siento Carlos, aquí no nos gusta la propaganda gratis! si quieres comentar el post de Carlos Salas, bienvenido, pero eso de "pegar" mensajes de publicidad propia, no es correcto! sorry!