martes, octubre 10, 2006

¿Terminaremos siendo rehenes de Corea del Norte?

No dejaban de impresionar las paradas militares tan rimbombantes que se realizaban en la Plaza Roja de Moscú, durante los años de “gloria” de la ex-Unión Soviética.

Aún cuando el observador entendía que aquella muestra de poderío estaba dirigida principalmente a atemorizar a todos los que intentaran desafiar a ese centro de poder, era imposible no dejarse intimidar por un despliegue nuclear tan masivo.

Hasta Fidel Castro aprovechó de pedir “prestado” un par de misiles nucleares a la ex-Unión Soviética con el propósito de “persuadir”, a EEUU, a abandonar la tentación de querer utilizar su propio poderío militar para imponer su voluntad en la isla.

Eran los tiempos más difíciles del periodo de la Guerra Fría.

En ese ambiente muy tenso de amenazas, promesas y golpes de estados, prácticamente la mitad de los países del mundo se unieron a una ideología que buscaba romper con el desarrollo poco humano que había seguido la historia de la humanidad. Sin embargo este proceso tampoco se impulsaba de forma menos traumática, ni para sus detractores, ni para la vida de sus propios “beneficiarios”.

Y llegó “el fin de la historia”, como Francis Fukuyama decidió llamar al proceso de desintegración que sufrió el proyecto socialista a fines de los años 80’. La derrota del comunismo y el triunfo de las democracias liberales cerraba entonces un capítulo lamentable de la historia, inaugurándose la última etapa de desarrollo en la historia de la humanidad. En esta nueva etapa, de acuerdo a Fukuyama, no habría lugar para largas batallas ideológicas, ni para la angustia permanente de una gran hecatombe nuclear.

En este nuevo orden, la Plaza Roja de Moscú dejaría de mostrar sus juguetes letales y uniría sus fuerzas a este tornado democratizador que sacudió a gran parte del mundo, y por cierto también a Chile.

Pero los vaticinios casi bíblicos de Fukuyama terminarían debilitándose apenas enunciados, y el mundo se vería envuelto en nuevos, incontrolables y sangrientos conflictos.

En ésos agitados días de alegría y fiesta, Occidente se olvidó de Corea del Norte.
“Si había caído la Unión Soviética”, ¿Cómo no iba a caer un régimen stalinista mucho más débil?

Tan simple parece haber sido la conclusión, que ni siquiera nos imaginamos que con el correr de los años, el régimen Norcoreano se levantaría desde las sombras con una carta tan siniestra bajo la manga.



A diferencia de quienes están preocupados por detener el programa Norcoreano de desarrollo de misiles de largo alcance (que sean capaces de impactar territorio Norteamericano o Europeo), la posesión de armamento nuclear por parte de un régimen hostil y asocial ya representa, en mi opinión, un gravísimo problema para la seguridad del mundo.

Opino ésto, porque la inmensa tragedia humana que desataría limitar la acumulación y utilización de armamento nuclear a la península Coreana (afectando directamente a países como Japón, China y Corea del Sur), sería acompañada de desastrozos efectos para la economía, la convivencia social y el medio ambiente en todo el mundo.

De tal manera que Corea del Norte no necesita invertir tiempo y recursos en desarrollar misiles de largo alcance, si su intención, en el peor de los casos, fuera tomar “de rehén” al mundo.

Tales prospectos no dejan de ser descartables si tomamos en cuenta, que a pesar de la sorprendente capacidad de sobrevivencia, el régimen Norcoreano enfrenta insalvables problemas económicos y sociales. El comportamiento paranoico e impredecible que el régimen Norcoreano ha expuesto en su histórica relación con Japón y Corea del Sur, ha mantenido a ambos estados en alerta máxima y permanente a pesar del término de la Guerra Fría.

Con estos antecedentes, el mundo enfrenta a un estado Stalinista que se muestra totalmente indiferente a las normas y consideraciones humanas que guian la convivencia de gran parte de la comunidad internacional. La amenaza de una reacción desmedida por parte de un régimen de esa naturaleza es, sin duda, seriamente probable.

Preocupante además, es que la crisis de la Península Coreana se agrave en el momento en el que Estados Unidos, muestra una capacidad de liderazgo moral cuestionado y debilitado.

Las grandes sospechas y posteriores revelaciones sobre el proceso “poco transparente” que precedió a las acciones bélicas en Iraq, ha socavado las posibilidades de EEUU de convertirse en un interlocutor confiable, a la hora de tratar asuntos tan vitales para Corea del Norte, como su percepción de los planes norteamericanos en la región.

Corea del Norte busca re-negociar de igual a igual con EEUU, un paquete de garantías de seguridad y compensación económica impulsado por la administración Clinton en 1994, a cambio del abandono definitivo de su programa de desarrollo nuclear.

Por su parte EEUU no acepta bajo ningún pretexto negociar directamente con un régimen hostil, que se apoya en la amenaza nuclear como única condición para presionar, y lograr status de potencia mundial en el orden internacional.

Ciertamente que al acceder a las condiciones Norcoreanas, Washington también teme hacer una concesión de muy alto riesgo para la percepción internacional que se tiene de su posición como única super-potencia.
Pero el tiempo apremia y alguien tendrá que ceder, a menos que el conflicto Norcoreano-EEUU alcance niveles insostenibles para la estabilidad de toda la región y el mundo.

Dos gobiernos; uno paranoico, asocial y hostil como el Norcoreano, y otro desprestigiado y debilitado en su propio país como el de Bush, representan lamentablemente una combinación poco alentadora para los prospectos de acercamiento y solución de este grave conflicto.

Sin duda Fukuyama difícilmente pudo haberse imaginado todo lo que hemos presenciado, en lo poco que va de este siglo, cuando intentó vaticinar el nuevo orden que se consolidaría con la caída del muro de Berlín.

Carlos Salas Lind
Cientista Político
carlos@comxnet.dk

11 comentarios:

carlitos dijo...

Muy bueno.

PD.: hecatombe se escribe con "h".

Carlos Salas Lind dijo...

Que lata! quise asegurarme y busqué la palabra en google. Ahora me doy cuenta que la palabra que vi estaba en italiano!! Gracias por la información.
Saludos, Carlos Salas Lind

Marta Salazar dijo...

Copio los 2 comentarios en mi blog sobre el artículos de Carlos:

Javier Bazán dijo...
Te puedo decir lo que he repetido en todos los post que abordan el tema. El culpable es Bill Clinton que permitió que construyesen reactores nucleares.

11/10/06 2:26 AM

LaCaSaEnElAiRe dijo...
Hola Marta,

He leído el artículo que vinculas. Me permito discrepar. A mi entender el regímen norcoreano compromete la suerte de su sobrevivencia a la existencia de un poder disuasivo contundente, frente a la creciente desafección que siente desde sus aliados históricos. El liderazgo norcoreano a leído de manera brutal pero, aparentemente, certera la suerte de los gobiernos de su tipo. Un régimen inconmovible desde las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial realiza una jugada de ajedrez de consecuencias no previstas. Kim Jong Il no tiene aspiraciones de liderazgo internacional a lo Saddam Hussein, simplemente la subsistencia del Estado hasta aquí construido. Kim il Sung inspira a su heredero.

Anónimo dijo...

Estimado Javier y Lacasaenelaire.

Ambos argumentos son muy buenos. Quizás el deseo de lograr mayor notoriedad como un gobierno conciliador, debilitó las posibilidades de Clintón de imponerse sobre el régimen Norcoreano en esos primeros años de los 90'. Obviamente Norcorea era más débil en ese entonces, pero es muy posible también que Clinton esperara un derrumbe y absorción de Corea del Norte por parte de Corea del Sur a lo "Alemania".
En ese caso no valía la pena arriesgar un conflicto en la Península si el régimen tenía los días contados.
Hoy sabemos que eso no sucedió, pero y en ese momento....
Casaenelaire tiene mucha razón cuando sostiene que el régimen sólo busca su sobrevivencia. En este sentido la invasión a Iraq demuestra haber tenido consecuencias mucho más graves que la inestabilidad, destrucción y perdida de tantas vidas en el país. Esa interrvención también sirvió para atemorizar aún más a un régimen paranoico por naturaleza.
Gracias a ambos por comentar mi artículo.
Carlos Salas Lind.

Marta Salazar dijo...

"pero es muy posible también que Clinton esperara un derrumbe y absorción de Corea del Norte por parte de Corea del Sur a lo "Alemania".
En ese caso no valía la pena arriesgar un conflicto en la Península si el régimen tenía los días contados".

Esto es lo que se pensaba también en Alemania. Y no precisamente en sectores "de izqzuierda".

Recuerdo haberlo escuchado en la Univ. en Würzburg y, en general, en Baviera.

Incluso -esto ya es un poco anecdótico, pero refleja lo que pensábamos en aquel entonces y nos equivocamos- conocí a un coreano que hacía un doctorado precisamente en "la reunificación de las dos coreas a la luz de la experiencia alemana".

Gracias por tu respuesta!

Javier Bazán dijo...

Gracias a ti Carlos.
No le temas a la tecnología. Diviértete como un niño.
saludos

LaCaSaEnElAiRe dijo...

Hola,

La anécdota comentada por Marta habla por si sola.
saludos.

Marta Salazar dijo...

Hola hola, me permito copiar en este lugar, el comentario de mi querido amigo G.F. en mi blog de Historias surrealistas:

"G.F. dijo...
Me parecen tristes varias cosas tomando como fondo del problema "real" la cuestión norcoreana, tratando de ser lo mas objetivo posible, en primer lugar el bloqueo al que sometieron a Corea del Norte, UNA VERGUENZA, esto que pasa es consecuencia de ello y por consiguiente de cualquier problema que no se ataquen las causas las soluciones son parciales y a modo de parche y de corto plazo. En segundo lugar que frente a la amenaza nuclear, INADMISIBLE provenga del estado que provenga y condenable absolutamente, EEUU optó por la negociación directa entre los dos estados pasando por alto el ordenamiento internacional y el consejo de seguridad de la ONU que es donde debería haberse zanjado este problema y hoy, frente al incumplimiento del acuerdo alcanzado en aquel entonces, apelan a la ONU para que lo solucione... MUY MAL POR PARTE DE BUSH pero previsible de quien viene, teniendo en cuenta su antecedentes, cosa que me conduce indefectiblemente a una reflexión que es ineludible, hoy son los EEUU quienes impulsan una reforma integral de la ONU por que, sostienen, que no está a la altura de las circunstancias y el mundo actual para solucionar sus problemas por la debilidad que tienen sus organos, Señores: La debilidad en la que ha caido este organismo es producto de las innumerables veces que tanto los EEUU como los paises mas poderosos de la tierra han dejado de lado el orden internacional amparado en sus intereses geopolíticos, estrategicos o militares, realizando acciones unilaterales o en el mejor de los casos pegando escudos nacionales a supuestas "coaliciones" que todos sabemos inexistentes, deberían ser los países amantes de la paz como menciona la ONU en su carta fundamental, quienes, basados en las buenas relaciones, busquen dar un poco de sentido comun y fuerza a las Naciones Unidas, para que no se transformen en Naciones Hundidas. Sls. Gonzalo.-
Pd: recien me percato de lo largo de mi comentario, disculpas. Sls. Gonzalo.-"

carlos salas lind dijo...

Hola Gonzalo.
No te preocupes por lo último. Me parece muy bien que uno se alarge cuando es necesario. Lo que tú planteas en cuanto al (des)-funcionamiento de la Naciones Unidas, es un problema reconocido y criticado por todos. Las Naciones Unidas nació en un contexto distinto que buscaba mantener el equilibrio a nivel de diálogo entre dos superpotencias radicalmente opuesta en sus intereses.
Eso término y ambas partes, los países mas débiles (que aceptaron lo conveniente que era mantener ese equilibio a ese nively por ende estaban dispuesto a "implorar" más representatividad) y la única superpotencia EEUU.
Los primeros sienten que llegó la hora del equilibrio (más representatividad) porque el mundo ya no está al borde de un gran gran conflicto.
Estados Unidos siente que llegó la hora de hacer valer su rol de "única" superpotencia y el derecho "moral" que les da el haber liderado a la ideología Ganadora de la Guerra Fría.
Difícil, muy difícil acercar a ambas partes, porque los intereses tienden a ser contrapuestos.
Pero Gonzalo, gracias por tu comentario.
Atte Carlos Salas

Carlos Salas Nuevamente dijo...

Gonzalo, acabo de ver que esta parte quedó inentendible (segundo párrafo).

Lo repito:
Eso terminó y ambas partes, los países mas débiles (que aceptaron lo conveniente que era mantener equilibio a ese nivel y por ende estaban dispuesto a no "implorar" más representatividad) ahora buscan más seguridad a su integridad. (No quedar tan expuestos a la decisión unilateral y poder de una gran potencia).

Por su parte Estados Unidos quiere recuperar parte del poder que ellos negociaron con la conformación de un consejo permanente de seguridad con derecho a veto. Esto es notorio al ver que las intervenciones militares más recientes se han hecho, a pesar de la oposición de algunos de los otros miembros.

Los países más débiles sienten entonces que llegó la hora del equilibrio (más representatividad) porque el mundo ya no está al borde de un gran gran conflicto.

Ojalá no sea yo el que te latee ahora.
Tú debes estar muy al tanto de esto también.
Nuevamente saludos. Carlos

G.F. dijo...

Gracias Carlos por la explicación, coincido con vos, yo tenía un profesor de derecho internacional que siempre decía que las organizaciones internacionales tenian una vida ciclica, al igual que la economía, con crecimiento, apogeo, estancamientos y desmoronamientos y ahora lo entiendo mejor, el problema era que el siempre arriesgaba que lo que vendría despues de esta ONU era un gobierno del mundo formado por un directorio, donde las potencias eran los directores y toda la normativa sería "ius cogens" (imperativas, por ende, obligatorias) y a quien no le guste... mala suerte para ellos. (espero que no sea así, no es el orden internacional que me gustaría vivir). Sls. Gonzalo.-